La Fundación Bancaja presenta la exposición "Máscaras del Mundo" que reúne más de 150 máscaras provenientes de los cinco continentes. Esta excepcional muestra podrá verse en la Sala de Exposiciones Glorieta de Sagunto desde el 4 de marzo hasta el 2 de mayo de 2004.
La muestra proviene de la colección particular de Juan Ramírez de Lucas quien, a lo largo de sus viajes, ha ido reuniendo millares de máscaras. En colaboración con el Ayuntamiento de Albacete por la cesión de las piezas, el trabajo de selección exhaustiva que recoge la muestra organizada por la Fundación Bancaja ha sido realizado por el propio coleccionista.
La exposición “Máscaras del Mundo” se presenta como un recorrido por el arte popular de los cinco continentes que se inicia en Europa donde las máscaras presentan una función carnavalesca, pasando por América, África, Oceanía y Asía para acabar en la India, donde las máscaras ceremoniales muestran espectaculares formas y coloridos.
La Fundación Bancaja propone una visión diferente del objeto expuesto con esta muestra única. La máscara nunca deja indiferente a quien la contempla. Por las máscaras podremos conocer costumbres de remotos países adentrándonos en su historia, sus sistemas filosóficos, religiosos y sociales, por eso es tan importante como elemento artístico, cultural y social.
El recorrido comienza en Europa con trece máscaras realizadas en diversos materiales destacando el cartón, cuero, madera tallada y metales. La máscara europea tiene en gran medida fines mágico-religiosos y se origina en Micenas, máscaras de fiesta dedicadas a Dionisio, Artemisa y Demeter de donde pasaron al teatro para diferenciar a distintos personajes. El mundo etrusco y posteriormente el romano también utilizó la máscara funeraria y el uso pagano de la máscara que continuó hasta la Edad Media. Pero únicamente permanecieron estas máscaras en las fiestas de carnaval debido al rechazo de varios concilios.
Entramos en América con 53 máscaras provenientes de los más diversos lugares: México, Guatemala, Argentina, Brasil, Venezuela, etc. Los materiales utilizados son muy variados: materiales vegetales, maderas pintadas con dientes de caballo, hojalata, cartón, paja, plumas... En el periodo precolombino encontramos una mayoría de máscaras rituales y también máscaras funerarias en piedra dura. Las máscaras de este apartado dedicado a América trazan una breve historia del continente con representaciones indígenas similares a las africanas. Se hace evidente el choque cultural que supuso la llegada a América de los europeos. De ahí la sorprendente diversidad de formas que por una parte se asemejan en las máscaras teatrales de rostro humano y, por otra, máscaras que disfrazan al hombre de animal mitológico o figura carnavalesca, también capuchones de iniciación ceremonial.
Seguimos con África, centrándonos sobretodo en el África negra, con 32 máscaras realizadas con piel, tejidos vegetales, madera, rafia, telas con cuentas de cristal, aplicaciones de metal y cuero, semillas, algas, conchas marinas...procedentes de Zaire, Congo, Nigeria, Burkina Faso, Mali, Camerún, Costa de Marfil y Gabón. El arte negroafricano lo compone una amplia y variada multitud de objetos provenientes de un mosaico de culturas donde la construcción de máscaras es una de las más importantes actividades artísticas. Las máscaras pueden ser faciales o a modo de casco de gran tamaño y forma antropomórfica; suelen utilizarse en danzas rituales y para representar animales míticos como el pájaro mujer. Se basan en conceptos religiosos y suelen utilizar todo tipo de materiales. Encontramos otras máscaras construidas como objetos cortesanos bellos.
Pasamos a Oceanía con 14 máscaras realizadas con materiales de cestería pintadas con tierras, tronco de palmera, plumas de ave, colmillos de jabalí, rafia y hueso de ballena. Encontramos un arte con sentido mágico-simbólico caracterizado por un espíritu religioso, un realismo cultural y unas formas geométricas y estilizadas. Presentamos una magnifica muestra del arte de Nueva Guinea. Se utilizan máscaras de mimbre para danzas ceremoniales con expresiones deformadas y caricaturescas. Las máscaras, como en otros lugares, están asociadas a ceremonias guerreras, de iniciación, de actividades agrícolas, o son símbolos de dioses o espíritus mitológicos y están construidos con materiales al alcance de la mano, incluidos aquellos que proporciona el mar como conchas, huesos de ballena...
El recorrido finaliza en Asia. Componen este último apartado un total de 54 máscaras procedentes de India, Nepal, Sri Lanka, Japón, Tailandia, Bali, Borneo, China, y países del Himalaya. Máscaras en madera tallada y pintada, algunas con dientes y pelo humano, pasta de cartón, arcilla cocida, metales con piedras preciosas y corales. Especialmente la de Japón, la máscara aparece ligada a cultos religiosos aunque posteriormente se utilizó, de forma laica, en la danza cortesana, pasando en el siglo XIV al drama japonés. Dentro de su forma ritual, encontramos diferentes estilos dramáticos: piezas dedicadas a los dioses, a la épica guerrera, personaje hombre disfrazado de mujer, dramas de aparecidos o sobre la violencia y danzas guerreras festivas. Las máscaras se utilizan en determinadas ceremonias rituales del budismo y su principal característica son las deformaciones de los rasgos faciales humanos.