Bancaja-Fundación Caja Castellón ofrece, de octubre a diciembre de 2009, la edición de otoño, por noveno año consecutivo, del ciclo Los Sonidos de la Biodiversidad, un ciclo que ha sido galardonado con el Premio Onda Cero de la Música 2007 en los VI Premios “Onda Cero Castellón”.
Con las músicas de importantes artistas, inspiradas en el sustrato tradicional y enriquecidas por las múltiples relaciones culturales, se pretende contribuir al conocimiento de la diversidad ecológica de nuestro planeta; la cultura, la historia y el medio en el que se han creado estos sonidos como una de las manifestaciones más genuinas e inherentes al saber de los pueblos.
Conferencias y conciertos
Los actos comenzarán a partir de las 20 horas, en el Salón de Actos de la CÁMARA DE COMERCIO, INDUSTRIA Y NAVEGACIÓN DE CASTELLÓN (Avenida Hermanos Bou, 79). Precediendo cada uno de los conciertos tendrán lugar las conferencias que tratarán sobre las raíces de la música: el país, el medio y la cultura.
Las entradas se podrán retirar en la recepción del Edificio Hucha, a lo largo de la misma semana en que se celebre el concierto, a cambio de una colaboración simbólica de 1 € que se destinará a la realización de actividades de Conservación de la Naturaleza.
LO CÒR DE LA PLANA (Marsella)
11 de diciembre
Formación
Manu Therón: voz y bendir
Denis Sampieri: voz y bendir
Sebastián Spessa: voz
Rodin Kaufmann: voz
Benjamin Novarino-Giana: voz
Manuel Barthélémy: voz, tamburello i bendir
La formación es un coro de hombres fundado en 2001 en el barrio marsellés de "La Plaine", con el objetivo de revivir el canto tradicional polifónico y difundir la tradición popular occitana desde escenarios en iglesias y fábricas, hasta bares y teatros.
Compuesto por seis voces acompañadas por percusión (bendirs y tamburello), palmas y golpes con los pies, su repertorio incluye cantos muy dispares: religiosos y desenfrenados, repetitivos y raros que muchas veces suenan al mismo tiempo.
No renuncian a ningún tipo de influencia, ya sea Bartok o Massilia Sound System y su único deseo es que el público deje que su música, reflejo de la tranquila y embriagadora furia del día a día de su pueblo y el mundo que les rodea, estalle, retumbe y les haga vibrar.